De los tribunales a la pista de baile, del quirófano a los bares de Chihuahua, de las rejas a las pantallas y cabinas de radio y televisión. Así el cinismo de César Duarte, y de ese tamaño el descaro y la complicidad con María Eugenia Campos, quien recordemos lo dejó libre después de las elecciones de 2024. La inacción del gobierno estatal es quien tiene a toda la pandilla corrupta libre o incluso, de regreso a la nómina estatal. Las autoridades de Estados Unidos no absolvieron ni exoneraron, a este vulgar ladrón, menos lo santificaron, no era un juicio penal, sino un juicio civil que buscaba que el pueblo de Chihuahua recuperara algo de lo que se robó. Les comparto lo que platiqué con Aristegui hoy sobre el tema.
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